Cancún,1 de septiembre de 2027.- Conforme comienza a tomar forma el escenario político de 2027, en Quintana Roo crece el ánimo por construir una amplia coalición electoral, capaz de reunir a diferentes fuerzas políticas y, particularmente, incorporar ciudadanos y nuevos liderazgos que representen el deseo de un sector de la población de cambiar las cosas en el estado y sus municipios.
En ese contexto, los panistas Eduardo Martínez, Susana Martínez, Julián Aguilar y Marcelo Rueda sostuvieron un encuentro con Gregorio “Greg” Sánchez Martínez, ex presidente municipal de Benito Juárez, para intercambiar puntos de vista y explorar coincidencias rumbo al próximo proceso electoral.
La reunión se produce apenas una semana después del encuentro realizado el pasado 25 de agosto con Jesús “Chucho” Pool, dirigente de Movimiento Ciudadano en Benito Juárez y Jorge Rodríguez Méndez, dirigente municipal del PRI y también regidor del ayuntamiento de Benito Juárez.
Los acercamientos apuntan hacia la posibilidad de construir una gran coalición opositora o, en su caso, candidaturas comunes, buscando una fórmula suficientemente amplia para competir en 2027 y en la que las decisiones no se reduzcan exclusivamente a las estructuras partidistas.
El movimiento resulta particularmente significativo porque los acercamientos han comenzado a ser impulsados desde las propias bases y liderazgos panistas, ante lo que consideran una prolongada inactividad de las dirigencias del partido para generar acuerdos, convocar a otros sectores y comenzar a construir una alternativa rumbo a 2027.
Las críticas se han concentrado especialmente en la dirigencia estatal del PAN, que recurrentemente ha sido señalada por voces al interior y alrededor del partido de mantener una posición demasiado cercana o complaciente frente al Gobierno del Estado, e incluso sus críticos la han calificado como una dirigencia “entreguista”.
Frente a esa percepción, diferentes actores panistas han comenzado a establecer sus propios canales de interlocución con otras fuerzas y liderazgos, bajo la premisa de que esperar los tiempos y decisiones de las dirigencias podría significar llegar tarde a la construcción electoral de 2027.
Pero la intención, señalan quienes participan en estos acercamientos, no es construir únicamente una suma de siglas.
Los trabajos parten también de la percepción de que existe un deseo ciudadano de cambiar las cosas en Quintana Roo, por lo que una parte fundamental de esta construcción será identificar y convocar a mujeres y hombres provenientes de la sociedad civil, sectores productivos, organizaciones y comunidades que puedan convertirse en perfiles ciudadanos competitivos.
La apuesta sería construir primero las coincidencias y una agenda común para Quintana Roo y posteriormente encontrar a quienes puedan representarla, independientemente de que provengan de los partidos políticos o de la ciudadanía.
Greg Sánchez y el antecedente aliancista
La presencia de Greg Sánchez adquiere relevancia por su historia electoral en Cancún. En 2008 ganó la presidencia municipal de Benito Juárez encabezando la coalición PRD-PT-Convergencia y, dos años después, Julián Ricalde conquistó nuevamente el municipio mediante una amplia alianza PAN-PRD-PT-Convergencia, antecedentes que demostraron el potencial electoral que históricamente ha tenido en Cancún la convergencia de distintas fuerzas y liderazgos.
El interés por construir una coalición también encuentra explicación en las encuestas recientes. Mediciones publicadas durante 2026 han mostrado a Morena como primera fuerza, pero también una oposición cuyo respaldo permanece distribuido principalmente entre Movimiento Ciudadano, PAN y PRI.
Aunque electoralmente los porcentajes de diferentes partidos no pueden sumarse automáticamente, el escenario muestra que una reducción de la fragmentación opositora, acompañada de candidatos con respaldo ciudadano, podría modificar las condiciones de competencia en 2027.
De ahí que los encuentros del 25 de agosto y el sostenido ahora con Greg Sánchez comiencen a ser interpretados como los primeros pasos de un movimiento aliancista que podría extenderse durante los próximos meses.
Por ahora no existe una coalición formal ni candidaturas definidas. Lo que comienza a existir es una mesa de diálogo que pretende ampliarse hacia otras fuerzas, liderazgos y especialmente hacia ciudadanos.
El objetivo que empieza a delinearse es claro: construir una gran alianza rumbo a 2027 y encontrar, dentro o fuera de los partidos, los perfiles capaces de representar el deseo ciudadano de cambiar las cosas en Quintana Roo.


