Cancún.- En su primer periodo, la XVIII Legislatura del Congreso del Estado de Quintana roo se ha reducido a poner su sello de aprobación en las iniciativas enviadas por el Ejecutivo estatal y el Federal, prácticamente sin debate o consideración alguna, y sin labor legislativa propia. A pesar de tener un presupuesto superior a los 700 millones de pesos, este organismo actúa casi como una simple ventanilla, que recepciona y avala documentos, sin buscar enriquecer o corregirlos.
Esto es lo que se desprende del balance de este primer periodo de esta Legislatura, efectuado por el Observatorio Legislativo de Quintana Roo, en el que se indica, de forma llamativa, que no fue aprobada casi ninguna iniciativa propia, sino que se limitaron a dar su aval a lo presentado por el Gobierno del Estado, a las reformas constitucionales federales, y a 32 iniciativas heredadas de la legislatura anterior.
Entrevistado al respecto, Eduardo Galaviz Ibarra, presidente del Observatorio Legislativo, señaló que las iniciativas propias aprobadas fueron solo las protocolarias; es decir, solo de forma, como el autodenominarse la Legislatura de la “Justicia Social”, por ejemplo.
El empresario cancunense comentó que en la conformación del congreso actual existe una sobrerrepresentación del bloque oficialista, con 21 diputados afines a Morena y solo cuatro pertenecientes a otros partidos; sin embargo, aclara él, eso no significa que deban claudicar de su trabajo como legisladores.
“No se trata de un tema de partidos, ellos debieran revisar las iniciativas de forma objetiva y valorar si es lo mejor para los ciudadanos”, comentó.
Para Galaviz, no se trata de “hacer oposición”, sino de siquiera buscar enriquecer las iniciativas presentadas, y de representar a sus respectivos distritos y sus intereses.
“No hay debates; es un parlamento, palabra que viene de parlar, pero todo es aprobado sin intervención alguna. Nosotros proponemos que le cambien el nombre de su Diario de Debates, a una ‘minuta de la reunión’, porque los debates son inexistentes”, comentó.
No solo hay una falta de verificación y de contraste de ideas, sino que, de las iniciativas presentadas y que siguen en comisiones, abundan las presentadas por las fracciones en su conjunto. Esto quiere decir que son fruto de un diputados, pero son firmadas por todos, situación que oculta quiénes efectivamente laboran y quienes no.
De hecho, 13 diputados, la mitad de la Legislatura, no tienen ninguna iniciativa ingresada de forma individual.
“Al llegar al Congreso, ya debieras tener una o dos iniciativas que quieras presentar”, consideró el activista. “No son novatos; hay ex diputados federales, ex regidores, hasta ex senadores”.
¿LEGISLATURA DE 10?
El presidente del Observatorio Legislativo criticó las declaraciones de Jorge Sanen, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, quien, en entrevista, dijo que se daban a sí mismos un “10” como calificación, algo que no les correspondería calificar y que “debieran evitar decir”.
Cuestionado sobre qué calificación les pondría él, Galaviz Ibarra dijo que no valdría la pena especular en un número, ya que es más productivo comprobar de que se trata de un organismo sometido al Ejecutivo, que es ineficiente, incumple sus labores, y que tiene un alto costo económico para la sociedad.
“Decepciona ver que varios diputados, que decían que eran parte de un cambio y que sabían que el congreso tiene muchos gastos onerosos, cuando hay mayores necesidades, ahora no hagan nada por corregir esto”, opinó. “Dicen tener preocupaciones sociales y de venir de la izquierda, pero al llegar al congreso, ven que es benéfico tener una caja enorme”.



