Cancún.- En el ciclo escolar pasado, personal de las Unidades de Servicio a la Educación Regular (Usaer) detectaron a 36 niños con aptitudes sobresalientes intelectuales en la Zona 03, que abarca a Benito Juárez e Isla Mujeres, lo que es apenas una fracción del total real, pues se estima que entre un 2 y 3% de la población estudiantil cae en este tipo de neurodivergencia.
Así lo afirmó Ángel Iván Maza Sánchez, supervisor de Educación Especial de la Zona 03, entrevistado en una jornada de concientización sobre aptitudes sobresalientes, realizada este día ante 250 maestros en la Universidad La Salle de Cancún.
El experto señaló que este encuentro, realizado en el marco del Día Mundial de las Altas Capacidades, inició ayer con padres de familia, para brindarles herramientas y una red de apoyo, y concluye mañana con autoridades educativas, para exhortarles a prestar más atención a este fenómeno y otorgarles más recursos.

El esfuerzo para detectar y atender a esta población inició apenas el año pasado, y solo con las aptitudes sobresalientes intelectuales. Este año, ampliaron la detección hacia aptitudes sobresalientes creativas, artísticas, psicosociales y motrices.
Aunque el Usaer cuenta con 15 equipos, cada uno compuesto de un director, seis maestros, un experto en comunicación, un psicólogo y un trabajador social, ellos solo pueden atender 98 escuelas, de las más de 400 que hay en el nivel básico. Esto significa que el número de alumnos que detectan queda corto frente al número que se estima debe existir.
Maza Sánchez aclaró que tener aptitudes sobresalientes es un tipo de neurodivergencia, tal como puede ser estar en el espectro autista, tener trastorno de déficit de atención, entre otros. Su característica es que los alumnos logran hitos de desarrollo con mayor velocidad al promedio, por lo que requieren de un acompañamiento especial.
Esta atención es un derecho constitucional, inclusive, pues el artículo 3 señala que su educación debe procurar el máximo potencial de quienes acuden a las escuelas. Si bien siempre han existido, es hasta décadas recientes que esta población ha comenzado a ser visualizada.
“Pero de ahí, a la adopción de un modelo que pueda instrumentarse en las aulas es algo que ha costado trabajo”, continuó. “Hay muchas aristas, como capacitación de maestros, recursos humanos, metodologías alternas y otras cuestiones”.

Un maestro que no esté capacitado no sabría distinguir a estos alumnos. Una vez identificados, lograr su atención exige un acompañamiento especial.
“Esta es una tarea que apenas echamos a andar. Yo tengo un año y siete meses en este cargo. Nuestra meta es elevar el número de niños detectados con aptitudes sobresalientes”, indicó.
Los Usaer cuentan con la capacidad para hacerle pruebas a los niños con aptitudes intelectuales y creativas, para evaluar si necesitan enriquecer sus contenidos educativos, o incluso promoverlos de curso. Esto último requiere además brindarle acompañamiento emocional, para su adaptación.
Cerca de la mitad de los 36 niños detectados en Cancún e Isla Mujeres ya fueron promovidos de nivel, indicó.
La esperanza de este educador es que en el encuentro de mañana, autoridades del ramo vean la urgente necesidad de asignar más recursos para poder detectar y atender a esta población que, por tener necesidades especiales, también son vulnerables.


