Activista exige purga de jueces y fiscales que violentan a víctimas en Quintana Roo

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Playa del Carmen.- En Quintana Roo abundan los casos de denegación de justicia, violencia institucional y violencia vicaria, a manos de magistrados, jueces, personal del Poder Judicial y de la Fiscalía General del Estado, denunció Grisel Balderas, integrante de la Red de Víctimas Quintanarroenses.

La activista acudió a la estación del Tren Maya en Playa del Carmen para  extender una manta con los nombres de estos funcionarios que incurren en violencia institucional, encabezados por el magistrado Carlos Lima Carvajal, al que ella apodó “diablo en una toga”, quien incluso ha sido exhibido en la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues está involucrado en múltiples carpetas de investigación, incluso a nivel internacional, y ha impedido la justicia para muchas mujeres, menores y hombres en Quintana Roo.

También mencionó a Martín Zetina Zavala, secretario de actas los tribunales de Solidaridad, a quien acusa de vender la custodia de los niños a sus agresores en 80 mil pesos.

Otro es David Montoya Absalón, juez penal que impide que madres puedan recuperar a sus hijos y quien, para colmo, fue quien dejó en libertad al agresor de Roberto González (Rodrigo “N”, conocido como el “Lord Cobarde”).

“Tenemos los nombres, apellidos y las pruebas; por eso le pedimos al presidente que la Reforma Judicial llegue a los estados y a las fiscalías”, aseveró, añadiendo que no tiene miedo a posibles repercusiones, pues todo lo afirmado tiene sustento.

PADECE VIOLENCIA VICARIA

En cuanto a su propio caso, Grisel Balderas señaló que todavía no hay cambios y que lleva cuatro años sin poder ver a su hijo, quien sigue bajo la custodia de su agresor

Grisel, quien el año pasado se sometió a una huelga de hambre para que vincularan a proceso a su ex pareja, solo para que Carlos Lima Carvajal revocara ese fallo, afirmó que ahora a su hijo lo hicieron firmar un amparo, con su huell, para pedir que la procesaran a ella, además de negarse a verla, pues afirma que “está avergonzado de ella”.

“No es natural que un niño de 12 años pida un amparo para encerrar a su madre”, recalcó, al indicar que esta alienación parental es muestra clara de que sufre violencia vicaria.

La Fiscalía ya se ha desistido dos veces de procesarla, señaló, pues se demostró que la denuncia interpuesta en su contra por su ex pareja es falsa, pero un juez vuelve a aceptar por segunda ocasión el mismo argumento en su contra, lo que es incluso ilegal.

“¿Cómo tener justicia si todo lo tuercen en los expedientes?”, se lamentó.