Playa del Carmen.- A través de una plantilla de maestros dedicada y con un enfoque humanista, la Escuela Secundaria Técnica 40, de reciente creación, tiene como hito el evitar que cualquier adulto abandone sus estudios, algo difícil en un estado donde la deserción escolar es de casi un 2% en este nivel.
Feliciano Poot, director de este plantel, ubicado cerca del final del fraccionamiento Villas del Sol, señaló que algo que los caracteriza es su fortaleza académica, pues no solo cuentan con una planilla completa de maestros, sino que además muchos de ellos son jóvenes y con mucha vocación de docencia, enfocados en no solo enseñar, sino guiar a sus alumnos.
“Hasta ahora carecemos de deserción escolar; incluso recibimos a niños que son retirados de otras escuelas”, destacó el director.
La matrícula en este plantel actualmente es de mil 330 estudiantes, en dos turnos, quienes recientemente eligieron a su Sociedad de Alumnos, en un proceso democrático supervisado por el Instituto Nacional Electoral.
Cada turno cuenta con su consejo estudiantil, que sirve para expresar sus necesidades y mediar problemas, con lo que se fomenta la comunidad y el liderazgo dentro del alumnado.
“Ya sacaron una encuesta, para verificar la satisfacción con los alimentos que se ofrecen; es parte de las promesas que e hicieron en campaña”, destacó el director.

A esto, se suman diversas actividades extracurriculares, tanto para alumnos como para la comunidad en general, como fue una reciente feria de atención comunitaria, organizada por la nueva Secretaría de la Mujer. En ella, se ofreció un curso de robótica para las 25 alumnas más destacadas, pero también se ofrecieron servicios de odontología, salud visual, medición de glucosa, para toda la familia.
“Somos un plantel nuevo, por lo que siempre buscamos coordinación interinstitucional. Esperamos pronto tener reuniones con Seguridad Ciudadana y el GEAVIG, para tener enlaces directos”, indicó Feliciano Poot.
Lo anterior, porque la seguridad es una de sus principales preocupaciones. El plantel cuenta con su botón de pánico, además de psicólogos y trabajadores sociales para atender cualquier conflicto interno. Hasta ahora, no han tenido que recurrir a Seguridad Ciudadana, pero tienen los protocolos para hacerlo.



