El movimiento “Selvame del Tren”, que se opone a la construcción del Tren Maya, publicó una carta abierta a la nueva presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en el que le hacen un atento llamado a “corregir el curso” y proteger a los cenotes y ríos subterráneos de Quintana Roo.
En el escrito, los ambientalistas indican que la formación científica de la presidenta les da esperanzas de que quiera poner como prioridad la biodiversidad del país y atienda el impacto ambiental del Tren Maya, particularmente en el Tramo 5, en donde se ha afectado cuevas subterráneas.
El grupo alega que el concreto y acero de esta mega construcción contaminan con diversos metales y químicos al manto subacuático. También alertan que la instalación de una malla ciclónica junto a las vías férreas interrumpe los corredores biológicos de diversas especies.
Aunado a ello, existen vestigios arqueológicos y antropológicos que están en riesgo a causa de este proyecto, alega “Selvame del Tren”.
“Esperamos que, bajo su liderazgo, México encabezará los esfuerzos necesarios para proteger y restituir la riqueza natural y cultural que alberga, asegurando así un futuro sostenible y sustentable para el país y los que aquí habitamos”, afirma la agrupación.



