Ciudad de México, 6 de enero de 2026.— En un contexto de creciente integración comercial y fiscal a nivel regional, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) fortaleció durante 2025 su cooperación con autoridades aduaneras de Estados Unidos, en particular con la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
En este marco, su titular, Rafael Marín, sostuvo reuniones de trabajo con James L. Collins, Comisionado Asistente de Asuntos Internacionales de la CBP, para dar seguimiento a proyectos estratégicos y reforzar la coordinación bilateral en materia de capacitación, intercambio de información y seguridad del comercio transfronterizo.
De manera paralela, la ANAM mantuvo diálogo con empresas afiliadas a la U.S. Chamber of Commerce, refrendando su compromiso con la colaboración público-privada para fortalecer la competitividad regional y la certidumbre operativa en las cadenas logísticas.
Al frente de la ANAM, Rafael Marín consolidó a las aduanas como uno de los principales instrumentos de control fiscal del Estado mexicano. Bajo la instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la política aduanera se convirtió en un eje estratégico para fortalecer las finanzas públicas y asegurar la viabilidad del gasto social.
Durante 2025, las aduanas aportaron alrededor de 250 mil millones de pesos adicionales a la recaudación nacional, sin recurrir a incrementos de impuestos. Este resultado explica una parte sustantiva del aumento cercano a 400 mil millones de pesos en la recaudación adicional total del año y creó un respaldo financiero decisivo para la inversión histórica de un billón de pesos en programas sociales prevista para 2026. Tan solo en el primer semestre, la recaudación aduanera creció 23% respecto al mismo periodo de 2024, con más de 10.6 millones de operaciones de comercio exterior procesadas en las 50 aduanas del país.
La estrategia encabezada por Rafael Marín combinó mayor control operativo, modernización tecnológica y coordinación institucional. La digitalización de procesos, el despliegue de tecnología no intrusiva y la profesionalización del personal permitieron cerrar espacios a la evasión y al contrabando. En este contexto se inscriben decomisos de alto impacto, como el aseguramiento de mercancía china de contrabando valuada en más de 300 millones de pesos, realizado en coordinación con fuerzas federales.
Un capítulo clave de esta modernización se reflejó en la Aduana de Veracruz, donde Rafael Marín acompañó a la presidenta Sheinbaum a la inauguración de la ampliación de la zona norte —una obra estratégica ejecutada por la ANAM— con una inversión de 2,211 millones de pesos. La ampliación fortalece el control aduanero, combate el contrabando y garantiza operaciones más seguras, ágiles y transparentes, consolidando a Veracruz como un nodo logístico fundamental del comercio exterior mexicano.
En paralelo a los resultados operativos, la gestión de la ANAM se insertó en el debate legislativo sobre la actualización de la Ley Aduanera, considerada por el propio gobierno federal como una pieza clave para consolidar los cambios estructurales en el sistema aduanero. En comparecencias ante el Senado de la República y en mesas técnicas con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se planteó la necesidad de fortalecer el marco legal para dotar a la ANAM de mayores herramientas de control, fiscalización y uso de tecnologías, así como para endurecer sanciones contra el contrabando, la subvaluación y la evasión fiscal.
Estas propuestas permitieron la alineación de la Ley Aduanera con la nueva realidad operativa: mayor volumen de comercio, digitalización de procesos y coordinación con fuerzas de seguridad. Desde la ANAM, Rafael Marín ha sostenido que sin un marco jurídico actualizado, los avances operativos y tecnológicos serían insuficientes, una postura que encontró respaldo en Hacienda y en el Congreso de la Unión.
El desempeño de la ANAM también se apoyó en una agenda constante de diálogo político y sectorial. A lo largo del año, su titular sostuvo reuniones de alto nivel con autoridades hacendarias, agentes aduanales y representantes de sectores estratégicos de la industria y la logística, orientadas a ordenar procesos, elevar el cumplimiento y reducir cuellos de botella operativos.
Con resultados medibles y una modernización operativa visible en infraestructura estratégica como Veracruz, la gestión de Rafael Marín posicionó a la ANAM como un pilar de la gobernanza fiscal del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El desempeño de 2025 confirma que la eficiencia aduanera, acompañada de un marco legal sólido, puede traducirse en mayores ingresos públicos, estabilidad financiera y capacidad real para sostener la política social del Estado mexicano y su gran transformación.



