El Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo), que inició la semana pasada operativos en contra de Uber, con auxilio de taxistas que posan como clientes, hoy justificó estas acciones al indicar que son “revisiones aleatorias” en contra de este transporte privado, de la misma manera como las efectúan contra otras modalidades de transporte.
A través de un comunicado, esta dependencia del Gobierno del Estado aseveró que sus inspectores “están facultados para verificar la documentación de los vehículos que prestan servicios de transporte, incluyendo aquellos contratados a través de plataformas digitales, asegurando el cumplimiento de las normativas vigentes”.
Esto, debido a que la Ley de Movilidad exige que quienes brindan transporte privado deben contar con un permiso especial expedido por el Imoveqroo, algo que Uber no ha realizado.
Sin embargo, la empresa Uber interpuso un amparo en contra de los requerimientos para solicitar este permiso, por lo que estuvo una suspensión definitiva que, según sus operadores, les permite operar en Quintana Roo sin este documento.
El propio Instituto de Movilidad había aceptado esta suspensión y no efectuaba operativos contra Uber, a partir de un acuerdo que tomó esa empresa con el Sindicato de Taxistas de Cancún para permitirles darse de alta en la aplicación.
Esto cambió la semana pasada, cuando el Imoveqroo de forma sorpresiva utilizó a una taxista para solicitar un servicio a una operadora de Uber, cerca de Tajamar. En cuanto arribó al lugar, inspectores rodearon al vehículo y multaron a la conductora, llevándose su vehículo al corralón.
Este uso de clientes falsos, que solo llevan a un vehículo con Uber al lugar donde aguardan los inspectores, los choferes de esta plataforma llaman “cuatreros” y para ellos es prueba de la complicidad que existe entre gobierno y el Sindicato de Taxistas.
A los pocos días, repitieron esta estrategia con dos vehículos de Uber, en la avenida Bonampak. En ese caso, llegaron otros operadores de esta plataforma al lugar, para mostrar el amparo que debiera impedir la detención de este vehículo. A los pocos minutos, sin embargo, al lugar llegaron decenas de taxistas, presuntamente llamados al lugar por los inspectores del Imoveqroo, lo que resultó en un conato de bronca, con agresiones de los taxistas contra vehículos y ciudadanos en el lugar.
En entrevista, Águeda Esperilla Soto, vocera de un grupo de operadores de Uber, dijo desconocer por qué habían reiniciado estos operativos, después de más de un año de calma, en especial porque la situación jurídica no ha tenido cambios, ya que la suspensión definitiva otorgada por un juez federal sigue en vigor, aseveró.



