Felipe Carrillo Puerto.- El gobierno federal, a través del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) entregó a dos ejidos de este municipio cerca de un millón de pesos cada uno, para que arreglaran sus centros ceremoniales, a finales del año pasado.
Esta inversión federal de dos millones de pesos, que era parte de los compromisos para la construcción del Tren Maya, fue dada a conocer hasta hoy por la Federación, a través de la publicación atrasada de este convenio en el Diario Oficial, signado con los comisariados ejidales de X-Hazil y de Chunyaxché.
Fue en noviembre de 2023 que se firmaron estos dos convenios. En el caso de X-Hazil, se acordó la entrega de un millón 85 mil 526 pesos a este ejido, representado por el líder Gabriel Santos Chan; de María Laura Can Chan, secretaria; y de Jorge Eduardo Uc Yam, tesorero.
Los recursos servirían para mejorar el Centro Ceremonial de Chancah Veracruz, para mejorar fachada, pintar y añadir electricidad en este recinto.
El proyecto señala que es para la “construcción” de este espacio, en una primera etapa.
En el mismo día, autoridades federales también firmaron un convenio con Jacinto Canul Pacheco, presidente del comisariado ejidal de Chuyaxché, junto a Carlos Caamal Aban, secretario, y de Sebastián Cen Tun, tesorero, para la entrega de un millón 90 mil 844 mil pesos.
Ese dinero sería para la construcción del centro ceremonial de Chumpón, en su primera etapa.
Debe destacarse que, uno de los acuerdos tomados por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) con los dignatarios mayas, para la construcción del Tren Maya, era la reparación de los cinco centros ceremoniales.
El INPI cumplió en al menos los centros de Chumpón y de Chancah Veracruz, aunque la entrega de este dinero y la ejecución de estos proyectos no había sido informada de forma pública, posiblemente por seguridad.
De hecho, la firma de este convenio fue hecha el 11 de noviembre de 2023, un día después que el líder ejidal de Chunyaxché asegurara que un grupo armado le robó los 17 millones de pesos que había recibido de indemnización por los terrenos usados para el Tren Maya.



