Cancún.- Agentes de la Policía Estatal amedrentan a habitantes de la colonia Chiapaneca (Chiapas Siglo XXI) y escoltan a grupos de choque, para así beneficiar a integrantes del Ejido de Alfredo V. Bonfil que busca revender estos terrenos.
Esta situación fue expuesta por colonos de este asentamiento irregular, en una reunión sostenida este día con funcionarios del Gobierno del Estado, de la Comisión de Derechos Humanos y la Fiscalía General del Estado.
Entrevistada después de este encuentro, que fue exigido con ellos en una manifestación la semana pasada, Nury Hernández, habitante de Chiapas Siglo XXI, comentó que ellos tienen interpuestas 50 denuncias penales en contra de los ejidatarios, por amenazas, agresiones y daños a su propiedad.
Chiapas Siglo XXI fue fundado hace más de 20 años, con base en la compra de un polígono al Ejido Alfredo V. Bonfil; sin embargo, una directiva posterior anuló esta transacción, que fue hecha sobre terrenos de uso común, los que no pueden ser enajenados.
Aunque un juzgado emitió una orden de desalojo, ésta ya fue revocada, y ahora la Sedetus tiene la obligación de regular estos terrenos, algo que no ha ocurrido, explicó la quejosa.
La colona estimó que cerca del 40% de los cerca de 5 mil predios ya fueron invadidos y revendidos por ejidatarios, lo que ha dado surgimiento a un grupo separado de habitantes, quienes están enfrentados con los posesionarios originales.
Lo más grave ha sido la aparición de patrullas de Policía Estatal, quienes han “levantado” y amenazado a colonos, para hacer que abandonen Chiapas Siglo XXI.
La entrevistada reveló que el pasado domingo llegó a la colonia un grupo de choque, a querer golpear personas, acompañados de una patrulla estatal, cuyos agentes les advirtieron que, si les pasaba algo a los agresores, todos pagarían las consecuencias.

En tanto, el pasado domingo, 18 de octubre, ella y Raúl Castillejos (hijo del fundador de la colonia) fueron detenidos por agentes estatales, para una “revisión de rutina”; sin embargo, de inmediato fueron esposados y subidos a la patrulla.
“Vecinos vieron lo que ocurría y tomaron fotos, sino nos desaparecían”, narró ella. “Los policías le avisaron a un Mateo que ya nos habían detenido, ‘Sí, Mateo, acá los tenemos’ dijo uno por teléfono. Todos tenían las cámaras corporales apagadas”, comentó ella.
Ambos pasaron varias horas incomunicados, antes de ser llevados a separos, acusados de “resistencia a particulares”, algo totalmente falso.
Un comandante de la Estatal se les acercó y les dijo que ellos “saben todas las carpetas que tienen, y lo que hicieron”, como justificación.
En la reunión de este día, revisaron las carpetas que han interpuesto, y las denuncias que los ejidatarios han puesto en contra de los colonos, además de ver los avances en la regularización, y las violaciones a los derechos humanos que han sufrido.
La mayoría de las denuncias mencionan como responsables a Serapio Martínez y a Mario González, los ejidatarios que presuntamente enviaron a gente con machetes en 15 vehículos, en abril del año pasado, situación que acabó en zafarrancho.
Ahora hay quienes quieren usar a esta colonia como “bandera política”, algo que dijo que no tolerarán.


