Cancún, 3 de agosto de 2026.- Marybel Villegas Canché respaldó la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de abrir un debate nacional sobre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales entre niñas, niños y adolescentes, particularmente dentro de las escuelas.
Durante la conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que el acceso a los teléfonos inteligentes se ha extendido prácticamente a todos los sectores sociales y regiones del país, por lo que planteó construir una propuesta de regulación sustentada en evidencia científica, diálogo con especialistas y participación de madres y padres de familia.

Marybel Villegas sostuvo que la discusión debe ir más allá del tiempo que las y los menores permanecen frente a una pantalla. Señaló que también es necesario analizar el funcionamiento de los algoritmos de las plataformas digitales y los mecanismos diseñados para captar, estimular y prolongar la atención de sus usuarios.
Para la aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, responsabilizar exclusivamente a las familias o a las y los menores sería ignorar la dimensión del problema. Explicó que existe una relación profundamente desigual entre las personas usuarias y las grandes empresas tecnológicas, cuyos modelos de negocio dependen, en buena medida, del tiempo de permanencia dentro de sus plataformas.
“No podemos pedirle a una niña, a un niño o a un adolescente que enfrente solo sistemas diseñados precisamente para capturar su atención. La protección de nuestras infancias exige responsabilidad de las familias, pero también reglas claras para las plataformas y acciones firmes del Estado.”
Villegas Canché destacó que el acompañamiento de madres, padres y personas cuidadoras seguirá siendo fundamental, pero consideró indispensable reconocer las condiciones sociales que enfrentan millones de familias, entre ellas las extensas jornadas laborales que reducen el tiempo disponible para supervisar el consumo digital de sus hijas e hijos.
Explicó que, en ese contexto, los dispositivos digitales pueden convertirse rápidamente en espacios de entretenimiento, pertenencia y socialización para las y los menores. Por ello, insistió en que cualquier estrategia debe combinar prevención, educación digital, acompañamiento familiar y mecanismos de regulación.
Marybel Villegas señaló que la ruta planteada por el Gobierno de México contempla discutir la regulación del uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar y los recreos, además de impulsar campañas de concientización dirigidas a madres y padres de familia para explicar los mecanismos que pueden generar dependencia y consumo compulsivo de contenidos.
“Regular no significa estar en contra de la tecnología. Significa ponerla al servicio del desarrollo de nuestras niñas, niños y jóvenes, y no permitir que su salud emocional, su atención o su convivencia queden subordinadas a un algoritmo.”
Asimismo, destacó la intención del Gobierno Federal de replicar el modelo de asambleas escolares para difundir el programa “ABC de las emociones”, orientado a fortalecer la salud mental de adolescentes y jóvenes mediante materiales informativos y acciones de prevención en todo el país.
La diputada federal con licencia subrayó que distintos especialistas han advertido sobre la relación entre el uso excesivo de pantallas y diversos problemas emocionales y de comportamiento, entre ellos ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, reducción de la capacidad de atención y mayores riesgos derivados del contacto con personas desconocidas a través de plataformas digitales.
Finalmente, Marybel Villegas celebró que la construcción de una eventual regulación se realice mediante foros regionales y con la participación de la sociedad. El primero está previsto para el próximo 20 de agosto en Nuevo León y posteriormente se realizará otro encuentro en Oaxaca, con la intervención de madres y padres de familia, académicos, comunicadores, especialistas en plataformas digitales y representantes de distintos sectores.
Señaló que escuchar las distintas voces permitirá construir una política pública equilibrada, capaz de aprovechar los beneficios de la tecnología sin renunciar a la obligación de proteger el bienestar, la salud y el desarrollo integral de las nuevas generaciones.


